Este
dulce cuento se produce en el siglo XXI. No hay ni príncipes ni reyes. Aunque
si es verdad que este cuento comienza con la boda de una joven pareja de
enamorados en el norte de Europa. Esta boda era la culminación de una bonita
historia de amor. Eran personas normales que se querían mucho. La boda era,
hasta ese momento, el día más feliz de su vida. Ella se llamaba Olga y él era
Christian.
Su
matrimonio era ejemplar. Se amaban y adoraban el uno al otro. Esa felicidad que
irradiaban se vio culminado con el embarazo de Olga. Aunque la tecnología
médica del siglo XXI permitía saber el sexo del bebé durante el embarazo, ellos
decidieron que fuese una sorpresa. Durante los 9 meses, todo giró alrededor del
futuro bebé.
El
gran día del nacimiento llegó y el bebé nació. Era una bonita niña rubia de
ojos claros. En un primer momento, se parecía mucho a su madre. Era un
bebé muy alegre y feliz. Sus padres la querían hasta límites nunca vistos; en
definitiva, esos padres adoraban al bebé. Al bebé lo llamaron Anni.
Anni
crecía en un buen ambiente donde sus padres trabajaban para y por su
hija.
Tres
años después, Olga empezó a encontrar mal pero no le dio importancia. Un día,
fue al médico y le dijo que todos los síntomas que tenía se debía a una buena
noticia, ella estaba otra vez embarazada. Esta buena noticia culminó la
felicidad de la familia. Como la vez anterior, decidieron no querer saber el
sexo del bebé, así que este embarazo fue igual de feliz. Lo único, que esta
vez, Olga tuvo más problemas médicos. El bebé nació una bonita noche a los 8
meses pero todo fue bien. Esta vez, el bebé también fue una niña. La llamaron
Axel. Anni le encantaba tener una hermanita a la cual cuidar. Axel adoraba a su
hermana.
Durante
los años siguientes, Anni y Axel crecieron en un ambiente de felicidad y amor.
La relación entre las hermanas era maravillosa. Los padres fomentaban esa
relación. Además, los padres adoraban a sus hijas.
Anni
y Axel fueron creciendo. El día que Anni cumplió 10 años, sus padres le
regalaron algo muy especial. Fueuna cadena de oro con un colgantito de una
rueca. Anni se lo puso para poder recordar lo especial que era para sus padres.
Sabía que ese regalo había pertenecido a la familia de su madre, y por lo
tanto, eso lo hacía más especial.
Al
invierno siguiente, esa felicidad se vio rota una bonita noche de invierno,
cuando desde el hospital llamaron a Anni; su madre se había muerto por un
accidente de coche. Sus padres habían salido a cenar y de vuelta a casa, un
despiste del padre provocó el fatal accidente con el peor desenlance. Christian
cayó en una profunda tristeza. En un principio, no paraba de llorar y llorar
por ese cambio en su vida. Se sentía desgraciado por el accidente. Anni y Axel
habían perdido a su madre y también se sumieron en la tristeza.
El
tiempo fue pasando y la tristeza de Christian no se iba. Axel y Anni
consiguieron seguir con sus vidas. Sus vidas continuaba a pesar de la pena que
tenían. Christian se empezó a obsesionar por el futuro de sus hijas. Quería
protegerlas en exceso, especialmente Anni ya que era un reflejo de su madre. A
Anni no la dejaba llevar una vida normal ya que ella tuvo que madurar muy
deprisa. Su vida no era alegre como la de una niña normal. Ella empezó a
ocuparse de las tareas del hogar y de su hermana pequeña. La difícil situación
la empezó a agobiar. Anni y Axel crecieron en un ambiente poco favorecedor
Poco
tiempo después, Anni entró en la universidad y la situación la sobrepasó y
decidió pedir una Beca Erasmus. Tenía un gran deseo de independencia y poder
vivir su vida. La relación con su padre, cada vez era peor y no se veía
capaz de mantener mucho más tiempo esta situación. Poco tiempo tuvo una
gran noticia. La beca se la había concedido a Madrid. Su hermana se alegró pero
Christian no quería y le prometió que si no se iba, la trataría mejor y la
regalaría cualquier cosa que ella pidiera. A los dos días, ella le
contestó y le dijo que el mejor regalo que le podía hacer era devolverle a su
madre; ya que en esos años se había convertido en mujer lejos de su madre y le
daba un mes de plazo.
Su
padre se le ocurrió juntar todo lo de valor que tenía de Olga y juntarlo en una
casa y dárselo a Anni. Así, un mes después, Christian le dio esa caja con las
cosas que podían recordar a su madre en cualquier momento. En ese momento,
abrieron la caja y Anni encontró dos cosas que le recordaban a su madre: el
anillo de su boda y un colgante de una virgen que su madre siempre llevaba
colgando y se quedó con el regalo pero Anni decidió irse ya que el trato
que le daba su padre no era el apropiado y decidió irse a Madrid.
El
día de irse a Madrid llegó. Axel acompaño a su hermana al aeropuerto pero su
padre, como no aprobaba la situación, decidió no despedirse. Anni se llevó
colgado la rueca de cuando cumplió los 10 años, el anillo de bodas de su madre
y la virgencita. De alguna manera, estos tres regalos representaban una
infancia feliz con sus padres y Axel.
El
comienzo de su vida en Madrid fue dura. No conocía a nadie, su nivel de vida
bajo mucho, ya que a pesar de que su vida en su país de origen no era bueno con
su padre, tenía un buen nivel económico. Su vida en Madrid hizo que tuviera que
ponerse a trabajar duramente para poder seguir estudiando. Los trabajos que
encontraba eran de poca cualificación como limpiando y cocinando en un bar
ciertas horas a la semana, vivía en un piso compartido donde sus compañeros de
piso no eran buena gente pero el piso era barato. Conoció un tipo de vida
que ella no estaba acostumbrada.
Poco
a poco, ella fue conociendo gente y un buen día, consiguió encontrar trabajo
como cocinera en un palacio para un marqués. Allí, su vida continuó siendo dura
pero poco a poco, ella se empezó a sentir más valorada, ya que un día, tras
realizar un banquete para el marqués y unos amigos, el marqués solicitó conocer
a la cocinera de aquel festín. Las ordenes del marqués fueron cumplidas y Anni
subió . El marqués se enamoró locamente de ella.
Durante
un tiempo, el marqués no paraba de pensar en la cocinera. Cada día estaba más
enamorado y no sabía cómo hablar con ella. Un buen día, le echo valor y fue a
la cocina con una excusa tonta y así hablar con ella. Poco a poco, él se
acercaba más a ella. De esta manera, la relación se fue afianzando pero Anni no
olvidaba que ella era la cocinera y él un marqués. Eran dos mundos diferentes
que él no percibía porque estaba loco de amor.
Todo
en esta vida llega, y él le dio un beso de amor. Ella no supo cómo reaccionar.
Se quedó asombrada por la reacción del marqués. En un primer instante pensó que
no podía ser verdad pero el marqués le dio un segundo beso y en ese momento
Anni se dejó llevar.
Al
principio, la relación entre Anni y el marqués era secreta. Ni los amigos ni
nadie del palacio del marqués. Un año después de ese primer beso, decidieron
anunciar su boda y así hacer público su relación. Fue todo una sorpresa. La
familia del marqués recibieron la noticia con gran alegría porque él estaba
feliz. Anni decidió contarla noticia a Axel. Un deseo que ella tenía era que
Axel fuese su madrina de boda.
Querían
una boda íntima pero con un aspecto peculiar. Anni quería su hermana y ella
llevasen unos vestidos especiales. Su hermana llevaría un vestido tan plateado
como la luna porque había nacido por la noche. Anni llevaría un vestido tan
brillante como las estrellas porque quería que la noche de su boda fuera el
centro de atención y lucir como nunca lo había hecho antes. También decidió
realizar un vestido para su madre porque le hubiera gustado que su madre
hubiese ido a su boda. Ese vestido era tan dorado como el sol porque Olga había
sido la persona que había llenado de luz la vida de Anni desde que nació.
Anni
decidió llevar algo viejo que era el anillo de su madre.
El
día de la boda llegó y todo era perfecto. La boda fue muy íntima; solo fue la
familia del marqués, Axel y unos pocos amigos. La familia del marqués les
dieron un regalo muy especial. Con ellos se unían dos culturas muy diferentes,
la cultura nórdica y la cultura española. Como muestra de unión de estas dos
culturas, el regalo fue un abrigo con un trocito de todas las pieles de
animales de los Países Nórdicos y de España. Era un abrigo con mucho vuelo, una
gran capucha y unas mangas enormes. Ellos se quedaron asombrados con este
regalo.
Este
día fue la culminación de una gran historia de amor, como Anni recordaba la
relación de sus padres en su infancia.
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Muy bien. Hay evolución del personaje, pero no has usado la simbología de los objetos.
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