sábado, 19 de enero de 2013

TODO CLASE DE PIELES
Este dulce cuento se produce en el siglo XXI. No hay ni príncipes ni reyes. Aunque si es verdad que este cuento comienza con la boda de una joven pareja de enamorados en el norte de Europa. Esta boda era la culminación de una bonita historia de amor. Eran personas normales que se querían mucho. La boda era, hasta ese momento, el día más feliz de su vida. Ella se llamaba Olga y él era Christian. 
Su matrimonio era ejemplar. Se amaban y adoraban el uno al otro. Esa felicidad que irradiaban se vio culminado con el embarazo de Olga. Aunque la tecnología médica del siglo XXI permitía saber el sexo del bebé durante el embarazo, ellos decidieron que fuese una sorpresa. Durante los 9 meses, todo giró alrededor del futuro bebé. 
El gran día del nacimiento llegó y el bebé nació. Era una bonita niña rubia de ojos claros. En un primer momento, se parecía mucho a su  madre. Era un bebé muy alegre y feliz. Sus padres la querían hasta límites nunca vistos; en definitiva, esos padres adoraban al bebé. Al bebé lo llamaron Anni.
Anni crecía en un buen ambiente donde sus padres trabajaban para y por su hija. 
Tres años después, Olga empezó a encontrar mal pero no le dio importancia. Un día, fue al médico y le dijo que todos los síntomas que tenía se debía a una buena noticia, ella estaba otra vez embarazada. Esta buena noticia culminó la felicidad de la familia. Como la vez anterior, decidieron no querer saber el sexo del bebé, así que este embarazo fue igual de feliz. Lo único, que esta vez, Olga tuvo más problemas médicos. El bebé nació una bonita noche a los 8 meses pero todo fue bien. Esta vez, el bebé también fue una niña. La llamaron Axel. Anni le encantaba tener una hermanita a la cual cuidar. Axel adoraba a su hermana. 
Durante los años siguientes, Anni y Axel crecieron en un ambiente de felicidad y amor. La relación entre las hermanas era maravillosa. Los padres fomentaban esa relación. Además, los padres adoraban a sus hijas. 
Anni y Axel fueron creciendo. El día que Anni cumplió 10 años, sus padres le regalaron algo muy especial. Fueuna cadena de oro con un colgantito de una rueca. Anni se lo puso para poder recordar lo especial que era para sus padres. Sabía que ese regalo había pertenecido a la familia de su madre, y por lo tanto, eso lo hacía más especial. 
Al invierno siguiente, esa felicidad se vio rota una bonita noche de invierno, cuando desde el hospital llamaron a Anni; su madre se había muerto por un accidente de coche. Sus padres habían salido a cenar y de vuelta a casa, un despiste del padre provocó el fatal accidente con el peor desenlance. Christian cayó en una profunda tristeza. En un principio, no paraba de llorar y llorar por ese cambio en su vida. Se sentía desgraciado por el accidente. Anni y Axel habían perdido a su madre y también se sumieron en la tristeza. 
El tiempo fue pasando y la tristeza de Christian no se iba. Axel y Anni consiguieron seguir con sus vidas. Sus vidas continuaba a pesar de la pena que tenían. Christian se empezó a obsesionar por el futuro de sus hijas. Quería protegerlas en exceso, especialmente Anni ya que era un reflejo de su madre. A Anni no la dejaba llevar una vida normal ya que ella tuvo que madurar muy deprisa. Su vida no era alegre como la de una niña normal. Ella empezó a ocuparse de las tareas del hogar y de su hermana pequeña. La difícil situación la empezó a agobiar. Anni y Axel crecieron en un ambiente poco favorecedor
Poco tiempo después, Anni entró en la universidad y la situación la sobrepasó y decidió pedir una Beca Erasmus. Tenía un gran deseo de independencia y poder vivir su vida. La relación con su padre, cada vez era peor y no se veía capaz  de mantener mucho más tiempo esta situación. Poco tiempo tuvo una gran noticia. La beca se la había concedido a Madrid. Su hermana se alegró pero Christian no quería y le prometió que si no se iba, la trataría mejor y la regalaría cualquier cosa  que ella pidiera. A los dos días, ella le contestó y le dijo que el mejor regalo que le podía hacer era devolverle a su madre; ya que en esos años se había convertido en mujer lejos de su madre y le daba un mes de plazo. 
Su padre se le ocurrió juntar todo lo de valor que tenía de Olga y juntarlo en una casa y dárselo a Anni. Así, un mes después, Christian le dio esa caja con las cosas que podían recordar a su madre en cualquier momento. En ese momento, abrieron la caja y Anni encontró dos cosas que le recordaban a su madre: el anillo de su boda y un colgante de una virgen que su madre siempre llevaba colgando y se quedó con el regalo pero  Anni decidió irse ya que el trato que le daba su padre no era el apropiado y decidió irse a Madrid. 
El día de irse a Madrid llegó. Axel acompaño a su hermana al aeropuerto pero su padre, como no aprobaba la situación, decidió no despedirse. Anni se llevó colgado la rueca de cuando cumplió los 10 años, el anillo de bodas de su madre y la virgencita. De alguna manera, estos tres regalos representaban una infancia feliz con sus padres y Axel. 
El comienzo de su vida en Madrid fue dura. No conocía a nadie, su nivel de vida bajo mucho, ya que a pesar de que su vida en su país de origen no era bueno con su padre, tenía un buen nivel económico. Su vida en Madrid hizo que tuviera que ponerse a trabajar duramente para poder seguir estudiando. Los trabajos que encontraba eran de poca cualificación como limpiando y cocinando en un bar ciertas horas a la semana, vivía en un piso compartido donde sus compañeros de piso no eran buena gente pero el piso era barato.  Conoció un tipo de vida que ella no estaba acostumbrada. 
Poco a poco, ella fue conociendo gente y un buen día, consiguió encontrar trabajo como cocinera en un palacio para un marqués. Allí, su vida continuó siendo dura pero poco a poco, ella se empezó a sentir más valorada, ya que un día, tras realizar un banquete para el marqués y unos amigos, el marqués solicitó conocer a la cocinera de aquel festín. Las ordenes del marqués fueron cumplidas y Anni subió . El marqués se enamoró locamente de ella. 
Durante un tiempo, el marqués no paraba de pensar en la cocinera. Cada día estaba más enamorado y no sabía cómo hablar con ella. Un buen día, le echo valor y fue a la cocina con una excusa tonta y así hablar con ella. Poco a poco, él se acercaba más a ella. De esta manera, la relación se fue afianzando pero Anni no olvidaba que ella era la cocinera y él un marqués. Eran dos mundos diferentes que él no percibía porque estaba loco de amor. 
Todo en esta vida llega, y él le dio un beso de amor. Ella no supo cómo reaccionar. Se quedó asombrada por la reacción del marqués. En un primer instante pensó que no podía ser verdad pero el marqués le dio un segundo beso y en ese momento Anni se dejó llevar. 
Al principio, la relación entre Anni y el marqués era secreta. Ni los amigos ni nadie del palacio del marqués. Un año después de ese primer beso, decidieron anunciar su boda y así hacer público su relación. Fue todo una sorpresa. La familia del marqués recibieron la noticia con gran alegría porque él estaba feliz. Anni decidió contarla noticia a Axel. Un deseo que ella tenía era que Axel fuese su madrina de boda.
Querían una boda íntima pero con un aspecto peculiar. Anni quería su hermana y ella llevasen unos vestidos especiales. Su hermana llevaría un vestido tan plateado como la luna porque había nacido por la noche. Anni llevaría un vestido tan brillante como las estrellas porque quería que la noche de su boda fuera el centro de atención y lucir como nunca lo había hecho antes. También decidió realizar un vestido para su madre porque le hubiera gustado que su madre hubiese ido a su boda. Ese vestido era tan dorado como el sol porque Olga había sido la persona que había llenado de luz la vida de Anni desde que nació. 
Anni decidió llevar algo viejo que era el anillo de su madre.
El día de la boda llegó y todo era perfecto. La boda fue muy íntima; solo fue la familia del marqués, Axel y unos pocos amigos. La familia del marqués les dieron un regalo muy especial. Con ellos se unían dos culturas muy diferentes, la cultura nórdica y la cultura española. Como muestra de unión de estas dos culturas, el regalo fue un abrigo con un trocito de todas las pieles de animales de los Países Nórdicos y de España. Era un abrigo con mucho vuelo, una gran capucha y unas mangas enormes. Ellos  se quedaron asombrados con este regalo. 
Este día fue la culminación de una gran historia de amor, como Anni recordaba la relación de sus padres en su infancia. 
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1 comentario:

  1. Muy bien. Hay evolución del personaje, pero no has usado la simbología de los objetos.

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